Primer MisterioLa Agonía de Jesús en el Huerto

Pasaje bíblico
Mateo 26, 37-39.40
Jesús comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces dijo a los discípulos:
Mi alma está triste hasta la muerte. Quedaos aquí y velad conmigo.
Se apartó un poco, cayó rostro en tierra y oró:
Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como tú quieres.
Después volvió junto a los discípulos… y los encontró dormidos.
Meditación
Jesús conoce el miedo, la angustia e incluso la soledad de necesitar a alguien y encontrar a sus amigos dormidos. Pero no oculta a Dios lo que siente. Reza desde la verdad de su corazón.
También nosotros tenemos noches en las que el miedo parece más grande que nosotros.
Jesús nos muestra que rezar no es fingir que estamos bien. Podemos decirle a Dios: tengo miedo, no puedo, no quiero este sufrimiento. Y después, aun sin comprender, poner nuestra vida en sus manos.
En este misterio, recemos por todos los que viven en la angustia y pidamos la gracia de confiar en Dios en nuestras noches más difíciles.



